Liderazgo
El liderazgo, por su parte, es la acción de ser líder. La puesta en práctica de las aptitudes de un líder en algún escenario determinado. Para definir este término podemos decir que el liderazgo es la capacidad que tiene un individuo para dirigir y gerenciar un grupo de personas. Se habla de capacidad porque el liderazgo es una habilidad que puede ser desarrollada, no es una acción como dar instrucciones o imponer una idea. Aunque muchos puedan pensar que el liderazgo es una distribución equitativa del poder en un grupo o equipo para así eliminar la figura impositora de un jefe, la verdad es que definirlo de esta manera se aleja mucho de la esencia real de lo que es el liderazgo, puesto que en presencia de un liderazgo verdadero no existe tal cosa como el poder, sino que las actividades se distribuyen según las habilidades o conocimientos de cada miembro del equipo. Así es como la figura del líder es simplemente ser el encargado de dicha distribución y delegación de responsabilidades. Por ello, entre otras cosas, el líder debe conocer a su equipo, incentivar la organización y responsabilidad, e incentivar a cada integrante a hacer su trabajo de la mejor manera.
El liderazgo debe estar presente en muchos aspectos de la vida, no solamente en el ámbito laboral. En cualquier ámbito que requiera un trabajo en equipo se necesitará la presencia de un líder si se quiere que el proceso de realizar la actividad sea cómodo para todos y se pueda finalizar productivamente. Hasta en los aspectos más sencillos de la vida cotidiana se pueden presenciar líderes, por ejemplo, como cuando en una cena familiar es mamá quien organiza quienes harán la comida y quienes podrán la mesa. Pero entonces, si decimos que en el liderazgo no existe el poder, ¿Cuál es la diferencia entre el líder y los demás miembros del equipo? Pues justamente que es el líder quien toma la iniciativa de evaluar el proyecto a realizar para así organizar a los demás según sus destrezas y acepta las responsabilidades si el resultado final no es el esperado.
Liderazgo burocrático
El liderazgo burocrático es más ser un jefe que ser un líder. Este tipo se puede encontrar constantemente en ambientes empresariales y políticos. Es la manera más formal de liderar, y como mencionamos anteriormente, se corre el riesgo de que la figura de autoridad sea vista como un enemigo en vez de un aliado que busca beneficiar al equipo de trabajo. En la gran mayoría de estos casos, el líder es elegido para el puesto en la empresa por sus estudios o experiencia en el área a trabajar, y sus habilidades para tratar con el resto de los empleados no son muy tomadas en cuenta.
Liderazgo carismático
Muchos concuerdan en que se consiguen más cosas por las buenas que por las malas, y en este caso podemos confirmar este dicho. Las diferencias entre este tipo de líder y el anterior son totales. El líder carismático busca que sus subordinados se sientan bien y quieran trabajar al tratarlos muy amablemente, reforzando sus destrezas y creando un ambiente de trabajo amigable donde el líder es un aliado de sus subordinados. Este tipo de líderes suelen ser personas extrovertidas dentro y fuera del ambiente de trabajo. Lo malo de los que se clasifican en esta categoría es que, si el líder se muestra muy blando, se corre el riesgo de que los empleados no tomen en serio las instrucciones para hacer el trabajo.
Liderazgo de servicio
Existe una diferencia drástica entre esta y las dos categorías anteriores. Mientras el líder burócrata y el carismático buscan el beneficio de un superior, llámese empresa u otro, el líder de servicio está completamente enfocado en buscar el beneficio de los subordinados. De hecho, para este tipo de liderazgo, el líder se coloca así mismo en una posición donde lo importante es servir a los demás. Esta categoría es común de encontrar en ambientes religiosos y grupos sociales de ayuda, aunque también se pueden encontrar como responsables de grupos de trabajo.
Liderazgo transaccional
En esta categoría se unen ciertas características de las anteriores. El líder transaccional es un supervisor empresarial que busca el beneficio tanto de la empresa como de los empleados a su mando mediante un método de intercambio. Es decir, este liderazgo tiene como base otorgar recompensas por la eficacia del equipo de trabajo. Cuando a los empleados se les premia con una bonificación en su sueldo por cantidad de ventas o producción, estamos en presencia de un tipo de liderazgo transaccional. Gracias a este estimulo, los trabajadores se sienten motivados para hacer mejor su trabajo, lo que a su vez beneficia totalmente a la empresa.












